PALABRAS DEL TALLERISTA

Cuando me encontré por primera vez con este excepcional grupo de internos, les propuse ingresar a las cavernas del recuerdo y soltar los sueños, los proyectos incumplidos, los fantasmas que encerramos y dejamos abandonados allá adentro. Y con esta ronda tan disímil armar textos ficcionales de toda índole, en la seguridad de que escribiendo nos vamos liberando y respirando el ancho viento de la felicidad.

Creo que el taller resultó un espacio resonador de ricas emociones y de ideas atrevidas, pero sinceras. Así aparecieron temas como el valor, la vergüenza, la intrepidez, el miedo, la cobardía ,la amistad, la injusticia, la adicción… Muchos de los escritos son verdaderos testimonios de vida, de deseos de rehabilitación. Otros, son aparentemente ficcionales, pero esconden al autor, que está como escondido en los intersticios de sus producciones.

Entiendo que la belleza de los textos radica en la frescura del relato, en la espontaneidad del vocablo y en los conflictos tan humanos, tan de todos, esparcidos en cada página.

Estoy seguro de que los internos estarán orgullosos de su obra. Solo bastó soplar algunas cenizas olvidadas para encender este fuego que hoy nos congrega.

Será muy difícil olvidarlos.

Prof. Fernando Gonzalez Carey
General Roca, Provincia de Río Negro, Primavera del año 2007.